El convento

Padre Pio vivió en varios conventos durante su vida, pero en 1916 llegó a San Giovanni Rotondo donde pasó el resto de su existencia._Es allí dónde se dirigen en prioridad todos los peregrinos. Pero las cosas cambiaron mucho durante la vida de Padre Pio y antes de empezar esta visita, hay que recordar los diferentes cambios intervenidos._En primer lugar al principio, encontrábamos un convento modesto, creado en 1540, con una pequeña capilla, situado a mas o menos dos kilómetros de la ciudad sobre las estribaciones desérticas de la montaña. A esta capilla ha sido añadida una iglesia en 1959, luego ha sido edificada la gigantesca iglesia Santo Pio de Pietrelcina. En los años cincuenta había sido construida también la Casa del alivio del sufrimiento.

A la derecha de la iglesia se encuentra la entrada que permite acceder a la cripta donde había sido sepultado en primer lugar el cuerpo de padre Pio.

Juan Pablo II, la Madre Teresa de Calcuta y Benedicto XVI vinieron allí a rezar y a meditar. Un poco en la parte de atrás, descubrimos un altar con una estatua de Jesús en la tumba._De la cripta, ganamos un pasillo sobre en cuyas paredes podemos ver fotos de

los padres de padre Pio, la iglesia donde fue bautizado, su casa natal, los conventos donde vivió._Siguiendo una escalera, descubrimos fotos: personas curadas por padre Pio. Pero también Marie Pyle, una de sus ahijadas espirituales, que le ayudó a realizar financieramente el hospital por su acción en los Estados Unidos y en cuya casa en San Giovanni Rotondo acogió a los padres de padre Pio hasta su muerte.

Un gran cartel anuncia luego: « Recuerdos de Padre Pio ». En una sala han sido reunidos sus objetos litúrgicos, sus libros y metros lineales de cartas, los que le llegaban de todos los países del mundo en un año solamente…_Un nuevo pasillo, con fotos del santo en las

paredes diciendo la misa, trae los peregrinos a la que fue su celda de 1943 a 1968 y de uno de cuyos lados han puesto vitrales. Se quedó en ese estado. Se ve allí la cama de hierro con dos almohadas, una mesilla de noche con un crucifijo, una pintura de Marie con Jesús, una mesita de trabaja con libros y estatuillas, un reclinatorio, una butaca, una lámpara, un radiador, un lavabo, un aparato para el oxígeno, los zapatos…

 

Justo en frente, se encuentran los dos cuartos donde enseñaba a los novicios y donde son expuestos ahora libros de teología, breviarios._Atravesamos, un poco más lejos, una pieza grande embaldosada, la sala San Francisco, donde Hélène Bouvier encontró al padre Pio. Algunos aparatos de sonido están instalados allí para escuchar grabaciones del padre Pio._Por un nuevo corredor con cuadros sobre las paredes que reproducen la crucifixión, podemos descubrir la sala de operaciones con algunos instrumentos. El Santo fue operado allí de una hernia doble inguinal sin anestesia, a pedido suyo, y perdió conocimiento.

De ahí, se llega al lado superior de la pequeña capilla de Santa María de las Gracias donde padre Pio venía para recogerse delante del crucifijo fijado sobre la balaustrada y

donde el 20 de septiembre de 1918 recibió los estigmas visibles. Una pequeña ventana da sobre la plaza que le permitía al Santo saludar a la muchedumbre de peregrinos, así como los habitantes de San Giovanni cuando no quisieron dejarle irse._En la pequeña capilla se encuentra el confesionario famoso reservado a las damas y donde padre Pio confesó del 1935 al 1968. Es en la capilla que dijo la misa de 1916 a 1959, es decir hasta la construcción de la nueva iglesia, mucho más grande, pero tanto más fría con su mármol rojo, más condecorada y que podía recibir a muchos más peregrinos.