La vida del Padre Pio

Cuando el Padre Pio falleció, el 23 de septiembre de 1968, los teletipos crepitaron en las salas de redacción del mundo entero para anunciar la noticia, tanto era grande la notoriedad de este monje italiano tan simple, tan humilde pero con quien la vida había sido marcada por una multitud de prodigios. Muy rápidamente sus fieles comenzaron a reclamar su beatificación. Era, por supuesto, pedir a la Iglesia reconocer su santidad, tanto sus méritos eran evidentes, pero al mismo tiempo su rehabilitación, él que fue perseguido tanto tiempo por los suyos. Deberán pasar casi 30 años para que la Iglesia reconozca  » las virtudes heroicas  » de Padre Pio, previo a su beatificación que será seguida por su canonización.

Francesco Forgione

Casa natal en Pietrelcinia

Padre Pio quien según el estado se llamaba civil Francesco Forgione, nace el 25 de mayo

de 1887 en Pietrelcina, pequeño pueblo situado a algunos kilómetros de Bénévente, ciudad misma distante de 80 km de Nápoles. Es el segundo de una familia de cinco niños. Su padre explota un pequeño pedazo de tierra, que es insuficiente para permitirle alimentar a su familia y lo que lo obliga dos veces a expatriarse, primero en América del Sur luego en Australia. Sus padres son religiosos y hasta muy piadosos. A pesar de sus escasos recursos económicos, su padre lo envía a una escuela privada porque sabe que su hijo quiere hacerse sacerdote.

Desde muy joven, Francesco es por naturaleza tranquilo, serio y hasta reservado. Con su humor particular, él mismo declarará más tarde que era  » como macarrones sin aliño y sin sal « . Es ya atraído por los libros de piedad, asiste a la misa lo más frecuentemente posible y pasa a la iglesia por la mañana y por la tarde. Muy temprano, manifiesta su negativa de las peleas, las palabrotas. Él prefiere alejarse. Esta apariencia apacible esconde una vida personal totalmente hecha contrastada.

Padre Pio a la edad de 14 años

Desde la edad de cinco años, ya se pelea con demonios que le impiden dormir y que lo hacen llorar con gran riesgo de su padre que llega a desmandarse y que amenaza una noche con echarle por la ventana. Pero goza también de visiones de la Virgen Marie. Y si no juega mucho con sus compañeros, hace buenas partidas con  » el angelito « , como se lo confía a su madre. Su salud ya aparece deteriorada. Se habla de tuberculosis, de fiebres fuertes, de dolores de toda clase, y sin embargo se flagela, aunque sea todavía solo un niño…

Vocación precoz

Con a penas dieciséis años de edad, entra, el 6 de enero de 1903, en el noviciado del convento de Morcone. De hecho, cumple con el compromiso que hizo a la edad de cinco años cuando prometió dedicarle su vida a Dios. No fue a pesar de todo sin dificultad. Más tarde, evocando esta vuelta esencial de su vida, dirá: « Yo sentía dos fuerzas que se enfrentaban en mi, destrozándome el corazón…

Covento de Morcone

El único recuerdo de la lucha que se libra en mí me hiela la sangre en las venas. « Se cuenta que la última noche que pasó en su casa, recibió los estímulos de Jesús y de Marie. Él lo necesitaba porque el noviciado era de los más agotadores. El padre Derobert, uno de sus biógrafos, escrito que parecía que hubiéramos regresado a la Edad media, con eso está dicho todo… Si comía un poco mejor que en su casa, la celda parecía mas a una a la de una prisión.

Padre Pio ya instruye a sus compañeros de noviciado por su extrema piedad, rezando y ayunando más que de lo que le es pedido. Muy a menudo, llora mucho durante sus oraciones – lo que causa la burla de sus colegas – porque evoca los sufrimientos del Cristo.

No guardará un buen recuerdo de este noviciado de un año, donde tuvo sólo tuvo que leer y releer, quince páginas y sin poder descubrir ningún libro que sea, profano o religioso. Hasta tal punto que él mismo decía que  » a condición de tener la vocación de rezar, sólo podíamos volvernos imbéciles, tanto no resistían y se iban…  »

El viernes, 22 de enero de 1904, pronuncia los votos temporales de tres años y se va rápidamente al convento de Sant’ Elia, a Pianisi en la provincia de Campo Basso, donde debe concluir sus estudios secundarios.

Allí también, sobresale rápidamente por su piedad. Estudia mucho, jamás se queja a pesar de un alimento simple y poco abundante así como coberturas insuficientes. Su salud está mejor además. Llora siempre tanto. En el momento de la oración, sus lágrimas hacen, dice uno de los profesores,  » un pequeño arroyo sobre el pavimento ».

Los ataques diabólicos continúan por la noche. Una tarde, oye también ruidos en el cuarto vecino que sin embargo está vacía, y es aterrorizado por un gran perro negro con los ojos de brasas que huye dando un salto sobre el tejado vecino. Se deja caer en su cama, vaciado de todas sus fuerzas.

En octubre de 1905, después de haber pasado exitosamente sus exámenes, se va al convento de San Marco de Catola donde, el 27 de enero de 1907, pronuncia su profesión religiosa. Tiene diecinueve años y ocho meses. Comienza estudios de teología en Serra Capriola al que le persigue al convento de Montefusco. Pero su salud se deteriora de nuevo. Es tomado por fiebre y tose…

Al mismo tiempo, es asaltado de escrúpulos. El demonio no lo suelta. « Esto fue casi insoportable « , escribirá más tarde. En 1908, recibe las órdenes menores, se hace subdiácono. Pero su salud se deteriora tan gravemente que sus superiores deciden enviarlo a casa de sus padres. Se quedará allí hasta febrero de 1916. Esto será para él, anota su biógrafo,  » un período de vida interior intensa, de continua penitencia y la oportunidad de una muy rápida progresión en las vías de la santidad.  »

Encantamientos y diabluras

Durante todo este período, quedará enfermo sin que jamás se hubiera podido establecer un diagnóstico verdadero. El pensamiento de la muerte ya lo habita hasta el punto que un profesor de medicina declara que no le queda más de un mes de vida. Este anuncio lo incita a pedirles a sus superiores de permitirle morir sacerdote. Dispensado, puesto que no tiene todavía 24 años como es requerido, se somete a un rápido examen teológico y es ordenado sacerdote el 10 de agosto de 1910. De regreso al convento de Venafro, es devuelto urgentemente a Pietrelcina, casi moribundo. Al día siguiente, sin embargo, celebra la misa, como si jamás hubiera estado enfermo…

Su vida continúa marcada de emociones. El Cristo se le aparece quejándose de sus sacerdotes de  » su indiferencia a la cual se añaden su incredulidad y su desprecio.  » ¿ Pero recibe también palabras de consuelo: en 1913, mientras que dice la misa, tiene una visión de Jesús que confía particularmente a esta alma tan duramente sufrida y que se interroga de manera permanente  » Los temores que el alma siente en ciertos momentos de la vida por su salvación eterna, si me tienen como autor, se reconocen a la paz y a la serenidad que dejan en el alma.  »

El padre Pio necesitaba bien estas palabras porque el maligno no cede. Lo que le hace decir, a veces: ya no puedo más « .  » La otra noche, la pasé muy mal, le escribe a su director espiritual, este  » cosaco  » [nombre que le da al demonio quién lo atormenta?] desde las diez horas, más o menos, cuando metí en la cama, hasta las cinco de la mañana, no dejaba de golpearme. Numerosas fueron las sugerencias diabólicas que me presentó al espíritu, pensada en desesperación, de falta de confianza en Dios (…) Creía que era la última noche de mi existencia, o bien también como si no moriría, perdería la razón. « El mundo demoníaco le hace dar vueltas también. Le esconde su correo que él arregló, le desvía las cartas a su director espiritual, o se las mancha de tinta que desaparecen al regarlas de agua bendita…

Los primeros estigmas

Es en aquella época que comienzan a aparecer los estigmas, pero sólo se volverán permanentes en 1918._El 8 de septiembre de 1911 escribe a propósito de este tema:  » Anoche, se produjo un hecho que no sé explicar ni comprender._En medio de la palma de la mano apareció en mí una mancha rojiza, de la forma de una moneda de un céntimo, acompañada por un dolor fuerte en medio de esta mancha. Este dolor era más sensible en medio de la mano izquierda y continúa todavía. También bajo los pies, siento un poco de dolor. Este fenómeno se repite desde hace un año aproximadamente, pero recientemente se había atenuado. (…) Al altar, siento a veces una conflagración de toda mi persona de tal, manera que no puedo describirlo ». Su director espiritual le pedirá no hablar de estos hechos porque  » es bueno esconder el secreto del rey ».

Su misticismo es cada vez más grande. A ese propósito escribe:  » Muchísimas veces, me siento lleno de un ardor muy violento._Me siento por completo consumido por Dios y verdaderamente me parece que voy a morirme de eso. « Su enfoque del mundo se resiente y simplemente confía:  » la mayoría de las veces, la conversación con otros me cuesta mucho, salvo si se trata de personas a las cuales se habla de Dios y del gran precio del alma.

Es justamente para esto que me gusta tanto la soledad. Muy a menudo, experimento un gran cansancio al recordarme de las necesidades de la vida, como comer, beber y dormir, y me someto a eso como un condenado, por la razón única que es la voluntad de Dios. Me parece al que el tiempo pasa rápidamente, y que jamás lo tengo bastante para rezar (…) Siento muy claramente que si hay algo del bien en mí, todo vino de estos favores sobrenaturales.

A partir de ahí sé que soy firmemente determinado a sufrir todo con resignación y prontitud, sin cansarme jamás de sufrir, aunque que sea por desgracia, con tanta imperfección… « Queda una gran humildad:  » veo el poco provecho que saco todas estas gracias. He aquí la opinión que tengo de mí. No sé si hay una gente que sea peor que yo. Y cuando veo en otros, ciertas cosas que aparecen ser pecado, no puedo convencerme que ellos ofendieron a Dios, aunque esto me parece evidente. Sólo me preocupa el mal común que muy a menudo me hace profundamente sufrir.  »

Un misterio para él mismo

Pero sus superiores quieren, desde hace tiempo – siempre hubo un obstáculo – qué él repita la vida comunitaria y, el 17 de febrero de 1917, se va de nuevo para el convento de Santa Anne en Foggia. Allí, descubren que tiene fiebres desmesuradamente fuertes: 41 grados y más. Descubren un foco infeccioso en la cumbre del pulmón derecho con soplos ligeros a la izquierda. Llaman a un médico, luego otro el que acabará por decir que se trata de  » una enfermedad especial que aparece y desaparece ». Modo de reconocer su impotencia de emitir un diagnóstico que, en verdad, era casi imposible con este extraño enfermo.

Más tarde, comprobaran que las fiebres hasta pueden alcanzar52 °, son teóricamente imposibles. Esta enfermedad, a pesar de idas y vueltas al ejército, lo impedirá de ser movilizado provisionalmente._Si es un ejemplar religioso, cada vez más buscado para guiar las almas, ha venido con un acólito ruidoso, un demonio, que cada día, a la misma hora, se manifiesta en su celda, se pelea con él, « estalla » con un ruido que vuelve a amotinar a todos los hermanos reunidos en el refectorio y lo deja mojado de fiebre, quebrantado. Un obispo en visita que se había burlado de estos ruidos pretendidos se irá asustado, sin terminar de cenar.

Este demonio lo sigue cuando le es enviado al convento de San Giovanni Rotondo. « Mi fe,

Covento e iglesias de San Giovanni Rotondo

escribe, es todo un esfuerzo de mi pobre voluntad contra toda mi persuasión humana, en suma mi fe es el fruto de esfuerzos continuos que yo mismo hago. Reconozco que soy un misterio para mí mismo.  »

Paradójicamente, él, a quien se le pide consejo cada vez más – una de sus actividades esenciales es la dirección espiritual por escrito, a quien se acaba de confiar la dirección espiritual del  » Seminario seráfico « , es obligado sin cesar de pedirles opiniones y consejos a sus directores espirituales. Busca sin cesar la luz. Reza continuamente, dicen sus antiguos alumnos, casi no come nada. Comienza a pelearse también contra los demonios de otros porque sabe cuando éstos están en peligro, lo que se traduce para él por de nuevos maltrato físicos. El reconocerá un día:  » sé todo en la luz de Dios.  »

Entre las devociones particulares que preconiza padre Pio, hay la del ángel de la guarda sobre quien dice que  » es siempre al lado de nosotros, desde la mañana, apenas somos despertados, y para el día y por la noche, siempre siempre. Cuántos servicios nos devuelve nuestro ángel de la guarda sin que nos lo percibamos y hasta sin que le sepamos. « _Durante este tiempo – todavía estamos en 1917 – el convento se reduce a tres personas a causa de furor de la guerra._El padre, durante una visión del Cristo, lo interroga a propósito del final de los combates. La visión responde sólo por un gesto de la mano quién significa lentamente. Y cuando él insiste, la cara se vuelve seria, una semi-sonrisa sobre los labios, fija un instante su mirada y lo despide sin decir sin pronunciar ni una palabra. La guerra va a terminarse en 1919.

Les stigmates permanents

Los estigmas(llagas)_

Es un año notable también para padre Pio porque el 20 de septiembre aparecen los estigmas que desaparecerán sólo 50 años más tarde, en el momento de su muerte, como el Cristo se lo había anunciado. El Padre pues volvió a San Giovanni Rotondo donde, a pesar de sus sufrimientos, lleva una vida activa. Se ocupa no sólo de colegiales sino también del confesionario y de numerosas direcciones espirituales.

Viene gente de todas partes à confesársele con él. El Padre Pio podrá decir más tarde a uno de sus penitentes:  » le conozco por dentro y por fuera como usted mismo usted se conoce en un espejo »._Acaba por otro lado de ser reformado definitivamente a causa de tuberculosis pulmonar.

Los escasos meses que debiera pasar en el cuartel fueron agotadores para esta alma de élite. En vísperas de su reforma, un termómetro de baño (hizo estallar otros!) señala 48° al estupor de los médicos militares que no comprenden que no tuviera delirio._Entonces retomó su puesto de director espiritual para los jóvenes.

Pero él lucha: a los sufrimientos físicos se añade el sufrimiento espiritual. El está en la noche. Por cierto, él siempre lo ha estado, pero esta vez también para los otros. Su serenidad le es retirada. Tiene miedo que las almas se condenan a causa de él. « No sé cómo dirigir las almas que el Señor me envía. Algunos necesitarían verdaderamente la luz sobrenatural, y yo, no sé si tengo suficiente. « A pesar de esta crisis, continúa entrando en éxtasis como atestigua su superior que fue testigo muchas veces.

Padre Pio le relató a un íntimo lo que había pasado en el momento de la estigmatización. « Estaba en el coro haciendo la acción de gracia de la Misa. Sentí elevarme muy despacio hacia algo inmenso que crecía siempre y que me colmaba de alegría rezando. Cuanto

Crucifijo delante del cual recibió los estigmas

más rezaba, más este gozo aumentaba. De repente, una gran luz golpeó mi mirada y en medio de esta gran luz se me apareció el Cristo con sus heridas. El no dijo nada, desapareció. Cuando volví en si, me encontré tirado en el suelo, herido. Las manos, los pies, el corazón sangraban y me dolían tanto que me no me dejaban fuerzas para levantarme. Me arrastré a cuatro patas del coro hasta la celda a través del largo pasillo. « _Las heridas de padre Pio son profundas y parecen haber sido hechas por un clavo enorme en las manos y los pies. Tiene también una herida al lado constituida por dos cortaduras en cruz. De estas heridas brota una sangre arterial fresca y perfumada. Estas heridas son muy dolorosas para padre Pio que las soportará durante cincuenta años. Varios profesores de medicina examinarán a padre Pio, entre los que uno, agnóstico, se convertirá después de haber encontrado, lo que él llama  » este enigma para la ciencia ».

El humilde padre intenta conservar para él esta estigmatización, pero el secreto es rápidamente descubierto, conocido en la ciudad, lo que periódicos, luego los peregrinos, poniendo a sus superiores en la confusión._Reglas estrictas son tomadas para protegerlo, pero el padre pasa su vida en el confesionario, para recibir a todos los que se vengan a confesarse. El 20 de diciembre de 1918 Él quién escribe que se siente  » morir de mil muertos « , sufre otra prueba:  » desde hace varios días, siento en mí una cosa semejante a una lámina de hierro que, de la base del corazón sube hasta bajo el hombro derecho en línea transversal. « Padre Pio no está sin embargo en el máximo de sus sufrimientos físicos. En los meses que van a venir, vivirá todos los sufrimientos del Cristo en el momento de la pasión._Es decir que no sólo lleva los estigmas, sino que tiene también una herida sobre el hombro derecho, como el Cristo, que lo hace sufrir mucho._Su cabeza a menudo lleva los rastros de la corona de espina, visible por su monaguillo que dio testimonio. El padre dice que durante la misa las espinas son numerosas. A veces, lo interrogamos sobre la flagelación.

El reconoce que la vive por lo menos una vez a la semana. Como el Cristo, conoce también el sudor y las lágrimas de sangre. A propósito de esto dice que  » el dolor es insoportable si la sangre es obligada a salir por los poros de la piel »._Comprendemos que a la cuestión:  » ¿ Cuándo sufre usted ? él responda en toda verdad:  » Siempre. Todo lo que puede sufrir quien tomó sobre él la humanidad entera ». Numerosas ropas interiores, a las que se le ayuda a cambiar a menudo, pañuelos mojados de sangre serán para sus hermanos capuchinos la marca concreta de todos sus sufrimientos.

Las primeras persecuciones

Otros sufrimientos morales lo esperan todavía. A este sentimiento que no lo deja de no ver claro en él, mientras que es tan clarividente para los demás, van a añadirse las presiones de la Iglesia, para no decir las persecuciones.

Benedicto XV

_El papa Benedicto XV, quien muere en 1922, había dicho sobre padre Pio: « que era un hombre extraordinario, de estos hombres a los que Dios envía de vez en cuando a la tierra para convertir a los hombres.  » Su sucesor, Pio Xl, ciertamente no tiene todavía la misma

Pio XI

opinión. Como tampoco sus allegados entre los que están el Dr. Gemelli, sacerdote también, que ha sido despedido por padre Pio y que dio a entender más o menos desde que este último estaba perturbado mentalmente.

Peor aún, el arzobispo local, que se revelará un libertino, le calumnia con tanta maldad e intriga en el Vaticano con apoyo de varios canónigos de San Giovanni Rotondo que no valen más que él. Hará correr el ruido que encontró perfumes en la celda de padre Pio así como de ácido nítrico con cual este último mantendría sus heridas… En consecuencia de estas maniobras venenosas, le ordenaron al padre Pio suspender definitivamente su correspondencia; le cambiaron a su director espiritual; le prohibieron tener contactos con el público y hasta pretendieron trasladarle en un convento al Norte de Italia. Lo que comienza a provocar algunas efervescencias en la ciudad que no quiere ver irse  » su santo ».

En 1923, I’ Osservatore Romano publica una declaración del Santo oficio en la cual se dice que  » el carácter sobrenatural de los hechos atribuidos a padre Pio no es constatable » y qué los fieles deben conformarse esta declaración. Padre Pio, cuando se enterará, dirá solamente, en hijo sumiso, que hagan de él lo que quieren desde el momento que pueda decir la misa._Justamente, no puede más decirla en público y el pueblo ruge y manifiesta. Los carabineros son obligados a intervenir para restablecer el orden pero la situación va hacia el motín. En cuanto a hacerlo irse a un convento del norte, es otro asunto mucho más peligroso. Las autoridades religiosas retrocederán porque los responsables civiles no querrán asegurar su transferencia…Un funcionario de policía de Roma venido al lugar ha sido convencido que para esto haría falta la fuerza y derramar sangre! Padre Pio, finalmente, cantará la misa de noche el 25 de diciembre de 1923 en público y se quedará en San Giovanni Rotondo.

El Santo oficio confirma, sin embargo, su declaración precedente el 24 de julio de 1924. El Santo oficio intervendrá también dos veces en 1926, y otra vez en 1931 para prohibir y condenar las obras acerca del padre Pio. Del 11 de junio de 1931 al 15 de julio de 1933, padre Pio será prohibido por toda actividad, salvo de decir la misa en privado. Ocupará su tiempo libre forzado convirtiéndose en un lector encarnizado._Afortunadamente, el profesor Georges Festa que examinó en varias ocasiones al padre Pio publica un informe que levanta toda sospecha. Tuvo que pedir la ayuda de varios eclesiásticos entre los que estaba el obispo de Foggia a quién el papa le dirá: « usted puede estar contento, el padre Pio ha sido rehabilitado y aún más.  »

Después, su vida continuara siendo como antes en San Giovanni con las mismas actividades pero también las mismas ansias de saber si cumple o no la voluntad divina. El demonio vela siempre y le crea problemas por medio de calumnias. Durante la guerra

Pio XII

(1939-1945) el convento de San Giovanni es salvado de la destrucción gracias a padre Pio, mientras que el de Foggia es en parte destruido. Padre Pio predijo el fin del conflicto por el aplastamiento de Alemania con muchos sufrimientos para Italia. Con el retorno de la paz, religiosos, ministros, diputados se precipitan a San Giovanni Rotondo para recibir la buena palabra del Santo varón. En el Vaticano, Pio Xll cultiva una estima particular para padre Pio al que va hasta recomendarlo.

 

Pio XII_En 1958, el padre Pio está muy enfermo de nuevo: bronco-neumonía, pleuresía. Pero se curará gracias, según él, a la Virgen de Fátima cuya estatua ha sido llevada por los aires por encima del convento.

Nueva persecución

Pero la segunda persecución va a abatirse sobre él. Tres amigos del Padre crearon  » el Hospital Padre Pio  » del que el padre se ocupa. El papa Pio Xll hasta lo dispensó del voto de pobreza para permitirle administrar este organismo beneficiario de numerosos dones._En la misma época  » El banquero de Dios « , como se hace llamar Giuffre, un estafador, va a a la quiebra lo que arrastra numerosos organismos clericales con él. La orden de los capuchinos que especuló con intereses miríficos se encuentra arruinada y codicia la obra de padre Pio. En noviembre de 1959, el obispo capuchino Bortignon (quien sera luego obispo de Padua) acusa el movimiento de los grupos de oracion del Padre: El movimiento es formado por personas que conspiran contra el papa y la jerarquía, profesan herejías, practican supersticiones y siguen el misticismo falso propagado por padre Pio. « Todo es bueno, entonces, para hacerlo ceder: los abusos, las humillaciones. Hasta lo privan de la ayuda de un hermano que le sostiene para caminar. Van hasta colocar micros en su confesionario. Padre Pio deberá resignarse a dejar desposeer la obra creada  » Para los que sufren « , después de su muerte. Todavía más sufrimientos _Tendrá a pesar de todo la alegría de ver reconocidos el 31 de julio de 1968, antes de su muerte, los grupos de oración que creó en relación con hospital.

Desde el 1960, en efecto, la salud del padre es cada vez más insegura. Su vista se volvió extremadamente débil y es hasta obligado a decir la misa sentado(fundado), cuando su asma bronquial todavía se lo permite. En 1967, esta asma se aumenta. A partir de marzo de 1968, no se desplaza más que en silla de ruedas. No siente más sus piernas.

Pero las diabluras continúan. « No me dejan un segundo en paz  » confía a un Padre. Tiene visiones horribles cuando no es proyectado a tierra, como en esta noche del 5 al 6 de julio 1964, donde se lo encuentra debajo de su cama, después de un gran ruido, la ceja hendida. Lo sienten tan tenso, taciturno, sabe, en efecto que los 50 años anunciados por el Cristo se acaban y que va a pasar pronto al otro mundo, y la angustia que llevó toda su vida de no saber si hace la voluntad de Dios, puede sólo aumentarse terriblemente en la soledad.

Célula(Celda) de Padre Pio

Morirá en la noche del 22 al 23 de septiembre 1968, hacia las 2h 30 después de haberse confesado y haber renovado su profesión de religioso, repitiendo cada vez más débilmente?:  » Jesús, María …  » Un perfume de flor de azahar invade entonces su celda y poco después todo el convento.

Dos o tres meses antes de su muerte, las hemorragias habían comenzado a disminuir, luego las heridas se habían cerrado. Los últimos días de su vida, solo le quedaban las cicatrices que desaparecieron después de su muerte así como el médico pudo comprobarlo.

Después de su muerte, su superior se atrevió a decir:  » ¿ Si no tenía heridas, por qué llevaba mitones? ¿? Y esconderá en seguida las radiografías hechas de las heridas de padre Pio.

Comprendemos que el cardenal arzobispo de Bolonia hubiera podido decir, naturalmente, en un discurso el 8 de diciembre de 1968,  » sufrió para la Iglesia y por la Iglesia. Lo que lo afligió hasta lo más profundo de su ser. « _El « Crucificado del amor  » había acabado por fin su misión sobre la Tierra, pero iba a proseguirse desde el Más allá.

Tres días después su muerte, la imagen de padre Pio apareció claramente sobre los vitrales de su celda y todos los periodistas presentes, particularmente los de la prensa parisina informaron acerca del fenómeno: Jean Neuvecelle de France-Soir, Bernard Noël del Figaro pudieron comprobarlo (France-Soir del 27 y 28 de septiembre de 1968). Vladimir d’ Ormesson dio también su testimonio en el Figaro del 29 de septiembre de 1968.

Si toda la vida de padre Pio fue marcada por numerosos carismas: bilocations, olor de santidad, curaciones, clarividencia, glosolalia o don de las lenguas, él también ha dado nuevos testimonios después de su muerte. Su eficiencia a la cual no se acude indebidamente lo hace muy apreciado por numerosos médiums. Es también el autor de estos mensajes recibidos por Mireille Drapeau a trvés de los que nos prepara a la Nueva Tierra.

Beatificación y canonización

Muchos de los grandes personajes de la Iglesia habían reconocido las calidades de Padre Pio, comenzando con los papas Benedicto XV, Pio XII. Pero vimos cuánto el padre Pio había sufrido injusticias y celos en el mismo seno de la Iglesia. El cardenal primado de Venecia lo había dicho por otra parte en el momento de sus exequias._A pesar de la aceleración deseada por Juan Pablo II

Juan-Pablo II

en los procedimientos de beatificación y de canonización, habrán tenido que pasar finalmente 30 años para que Juan Pablo II declare el 18 de diciembre de 1998 las virtudes heroicas de padre Pio, condición previa a su beatificación que se efectuará el 2 de mayo de 1999, al haber sido retenida la fecha del 23 de septiembre (fecha aniversaria de su muerte) para su conmemoración litúrgica.

Juan Pablo II_El decreto de canonización fué promulgado por Juan Pablo II el 26 de febrero de 2001, en Roma, en presencia de 500 000 personas, al ser reconocida la curación milagrosa del niño Mate Pio Colla de San Giovanni Rotondo._En 2008, el cuerpo de padre Pio fue exhumado. Como algunos santos, su cuerpo había quedado intacto. Fue expuesto por otra parte en una caza de vidrio durante un año. Luego, el 23 de septiembre de 2009, estuvo colocado en un sarcófago que los peregrinos van a tocar en la cripta de la Iglesia Père Pio. Aquel día, había cerca de 40.000 personas para acompañarlo y rendir homenaje a todas sus virtudes.

Bibliografía

 » • Padre Pio, Transparente de Dios, del padre Derobert

 » • Padre Pio da Pietrelcina, d’ Alessandro da Ripabottomi

 » • Padre Pio de Pietrelcina, de Fr Arni Decorte

 » • Los poderes misteriosos de la fe, de J. Guitton y J-J Antier

 » • Padre Pio, rayos del Santo Oficio al esplendor de la verdad, de Joaquín Bouflet